NUESTRA HISTORIA

El comienzo de un sueño helado

 

En 1978, en Valle de la Pascua, surgió una idea simple: hacer helados frescos y artesanales. Se dio inicio con una máquina de barquillas como único recurso principal, así comenzó una tradición marcada por una disciplina, creatividad y esfuerzo familiar. Ahí se sembró el espíritu que nos definió para dar inicio a querer hacer algo más, a otra escala.

Nuestra esencia:
Calidad que se mantiene, raíces que inspiran y un compromiso que sigue intacto.

 

“Un sueño hecho helado.”

 

El Oficio y la Evolución

 

De la artesanía a la identidad de nuestra marca:

El crecimiento llegó con trabajo incansable. De una máquina italiana rudimentaria a la primera maquina de barquillas a una maquina mas robusta para fabricar helados de crema especial, para luego entrara en la fabrica de helados de tipo  paletas, la producción evolucionó sin perder el sello artesanal. Nacieron helados icónicos de paletas y cremas,  llenas de color y sabor que acompañaron a generaciones y construyeron una identidad local sólida.

Historia, familia y propósito
 

El Legado que Impulsa el Futuro

 

Más de cuatro décadas después, seguimos guiados por los mismos valores: calidad, constancia y autenticidad. Nuestra visión continúa marcando el camino: innovar sin perder la raíz y ofrecer productos que evocan confianza, tradición y sabor genuino.

 

Trayectoria, calidad y un trato humano.

Con nosotros, tu negocio siempre va respaldado.